El puente del pasatiempo – “A Ponte do Pasatempo”

Leyendas de España

—Ya se lo he explicado, majestad —insistió doña Isabel de Castro—. Mi marido, el mariscal Pedro Pardo de Cela, y mi hijo serán decapitados en Mondoñedo si no obtengo para ellos el perdón real.

—Está bien —sentenció finalmente la reina Isabel de Castilla —; que sea como pedís.

—Muchísimas gracias, majestad —dijo doña Isabel de Castro—. Y, ya puestos, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que estamos precisamente aquí, en Valladolid, ¿podría llamar al destacamento de Mondoñedo, para que tengan constancia del indulto?

 (ilustración de Marion Nietze para la serie "De par en par" dúo originales para diversos instrumentos de música.

—Pues no va a ser posible —dijo la reina con sorna—. Estamos en el año 1483 y el teléfono aún no se ha inventado.

—¿Y un correo electrónico? —preguntó doña Isabel de Castro, con la cara iluminada por la que creía ser una magnífica idea—. ¡Un correo electrónico que incorpore la firma digital del ministro de gracia y justicia podría valer!

—¡Estamos en 1483! —repitió la reina, empezando a impacientarse—. Déjese de correos electrónicos, de teléfonos, de firmas digitales y de zarandajas. Lo más que puedo hacer, si usted quiere, es entregarle el decreto del indulto copiado en un pergamino. Yo misma lo firmaré de mi puño y letra y le estamparé el sello real. Lléveselo usted misma a Mondoñedo.

Doña Isabel de Castro no tuvo más remedio que aceptar el ofrecimiento de la reina, coger el pergamino con el perdón real y emprender el camino a Mondoñedo, al norte de su añorada Galicia. Cabalgó ilusionada durante varios días con sus respectivas noches sin detenerse más que para cambiar de montura cada cuatro leguas; sabía que el indulto de la reina que ella portaba podría salvar las vidas de su marido y de su hijo.

Al cabo de unos días, cuando estaba a punto de caer extenuada, llegó a las puertas de Mondoñedo. Pero los enemigos del mariscal, conocedores de que doña Isabel de Castro había obtenido el perdón de la reina, hicieron todo lo posible por evitar que ella pudiera entregar el documento a las autoridades mindonienses. Así, enviaron a varios de sus esbirros a las afueras de la ciudad, justo sobre el puente que cruza el río Valiñadares, para interceptar a doña Isabel. Haciendo uso de malas artes, entretuvieron a doña Isabel durante unos minutos, el tiempo justo para que se acelerara la ejecución del mariscal y de su hijo. Finalmente, doña Isabel no logró salvar a su familia.

Bajo aquel puente, el puente del pasatiempo —a ponte do pasatempo—, si se presta atención, por las noches aún se puede escuchar cómo las aguas del Viliñadares entonan una lastimera melodía: el llanto de doña Isabel, desconsolada por la muerte de su hijo y de su amado esposo._________________________________________________________________La historia de este puente situado en el barrio mindoniense de Os Muiños sobre el río Valiñadares (Mondoñedo), ha sido musicalizada por el compositor andaluz José Ramón Córdoba Rodríguez a través del primer dúo de la serie “De par en par”. Un conjunto de piezas musicales para ser interpretadas en duos y secuenciadas en:Enseñanzas de instrumento Básica/ Elementales

  • Volumen I
  • Volumen II
  • La serie está disponible para Bombardino, Trompa, Clarinete, Oboe, Saxofón, etc

    Enseñanzas profesionales de música.

    • Volumen III
    • Volumen IV 

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